Yo soy Dios. Yo creé todas las cosas para beneficio de la humanidad, para que todo le sirviera e instruyera. Pero, hasta su propia condenación, los seres humanos abusan de todo lo que hice para su beneficio. Les importa menos Dios y le aman menos que a las cosas creadas. Los judíos prepararon tres tipos de castigo para mí, en mi pasión: primero, la madera en la que, después de haber sido azotado y coronado de espinas, fui colgado; segundo, el hierro, con el cual clavaron mis manos y mis pies; tercero, la hiel que me dieron a beber. Además me lanzaron blasfemias, como si Yo fuera un fatuo debido a la muerte que libremente soporté, y me llamaron falso debido a mis enseñanzas.
El número de personas así se ha multiplicado ahora en el mundo y hay muy pocos que me consuelen. Me cuelgan en el madero por su deseo de pecar; me azotan con su impaciencia, pues nadie soporta ni una palabra por mí, y me coronan con las espinas de su soberbia, que hace que quieran llegar más alto que Yo. Clavan mis manos y pies con el hierro de sus corazones endurecidos, puesto que se glorían de pecar, y se endurecen tanto que no me temen. Por hiel me ofrecen tribulaciones y, por haber sufrido mi pasión con alegría, me llaman falso y vanidoso.
Revelaciones a Santa Brígida
No hay comentarios:
Publicar un comentario